Sesgos de género en la ciencia del siglo XXI: barreras invisibles para las niñas STEMS

Por qué hablar de sesgos de género en la ciencia hoy

Hay algo profundamente emocionante en la forma en que las niñas llegan al mundo: curiosas, valientes y llenas de preguntas. Pero también hay algo profundamente injusto en cómo crecen, especialmente cuando hablamos de sesgos de género en la ciencia. No es que les falte curiosidad, capacidad o ambición. Son las barreras culturales, digitales y sociales las que moldean su relación con la ciencia, la tecnología y las vocaciones STEM.

11 de febrero: una fecha clave para visibilizar la brecha de género en STEM

Con motivo del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, en Empieza queremos abrir una conversación necesaria. Una conversación que no siempre se escucha, pero que determina el futuro de miles de niñas: qué les impide verse a sí mismas dentro de la ciencia y la tecnología.

Antes de empezar esta serie, te invitamos a seguirnos y a comentar. La igualdad en la ciencia y la promoción de vocaciones STEM necesitan conversaciones abiertas, datos, reflexión y acción. Cuantas más voces participen, más capaces seremos de transformar los entornos donde crecen nuestras niñas.

En esta serie analizaremos cómo estos sesgos de género en la ciencia siguen afectando a las niñas y adolescentes en pleno siglo XXI.

Qué analizamos en esta serie sobre sesgos de género en la ciencia

En esta serie vamos a analizar los sesgos de género que siguen presentes en la ciencia en pleno siglo XXI. Son barreras invisibles que afectan a niñas y adolescentes que podrían interesarse por carreras STEM, pero que a menudo se quedan fuera antes incluso de imaginarse dentro.

La curiosidad viene de serie. Lo que cambia con el tiempo no es su potencial, sino los mensajes, explícitos e implícitos, que reciben sobre cómo “debe” comportarse una niña o una futura mujer: perfección, estética, complacencia, cuidados, discreción. Todo ello condiciona su relación con la ciencia, la tecnología y la innovación.

Los cuatro sesgos de género que frenan a las niñas STEM

  1. Sesgo de la imagen: cuando la apariencia pesa más que el talento.
  2. Sesgo del contenido algorítmico: cuando lo que ven condiciona lo que creen que pueden ser.
  3. Sesgo de la perfección: cuando el miedo al error bloquea la curiosidad.
  4. Sesgo del éxito femenino: cuando la visibilidad depende de gustar, no de crear.

Nuestro compromiso desde Empieza

Nuestro objetivo es claro: hacer visibles estos sesgos para poder transformarlos. En Empieza trabajamos cada día para que organizaciones, centros educativos y equipos cuenten con herramientas reales para promover la igualdad, impulsar vocaciones STEM y construir entornos donde todas las niñas puedan desplegar su talento.

Mañana publicamos el primer post de la serie. Te esperamos para seguir avanzando hacia una ciencia más diversa, justa e inclusiva.