Los sesgos de género en la ciencia siguen condicionando expectativas, decisiones y oportunidades. En este 11F analizamos cómo estos sesgos influyen en la orientación, la motivación y el futuro de niñas y mujeres en STEM.
Empieza a mirar de frente lo que no vemos
Cerramos esta serie del 11F, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con una certeza: los sesgos inconscientes y conscientes siguen influyendo en cómo interpretamos el talento, cómo orientamos y qué expectativas proyectamos. Y neutralizarlos no es solo una responsabilidad profesional: es un desafío que atraviesa a la sociedad, desde la educación y las familias hasta los medios, las redes sociales, los algoritmos y la inteligencia artificial, que hoy amplifican o corrigen lo que decidimos ver.
Empieza a reducir la desmotivación que no vemos
No pidamos a las niñas “más motivación”. Lo que necesitan es menos desmotivación: menos mensajes que las sitúan en los roles de género tradicionales, menos inercias que empujan a repetir trayectorias históricas y menos orientaciones que, sin quererlo, protegen privilegios y mantienen las cosas como están.
Y, sobre todo, dejemos de colocar sobre ellas la responsabilidad de que “no les gusta”, “no quieren esforzarse” o “no les favorece”, cuando son los sesgos del entorno los que condicionan sus decisiones mucho antes de que puedan elegir.
Lo que sí necesitan es información objetiva, neutra y libre de sesgos, que no condicione sus decisiones ni las dirija hacia donde siempre han estado, sino hacia donde realmente quieran estar.
Empieza a revisar cómo orientamos en el siglo XXI
Los sesgos se aprenden, pero también se desaprenden. Y en pleno siglo XXI, donde la IA, los algoritmos y las plataformas digitales influyen en cómo se construyen las aspiraciones, revisarlos es más urgente que nunca. Cada vez que cuestionamos una práctica, una palabra o una decisión, abrimos un poco más el horizonte. Ese es el impacto real del 11F: transformar la forma en que acompañamos, orientamos y abrimos caminos.
Empieza a imaginar un futuro con más oportunidades
Nuestro deseo: que niñas y mujeres vivan la ciencia como un territorio cercano y posible, donde sus competencias y aspiraciones encuentren espacio para crecer. Un futuro en el que su presencia sea tan natural como necesaria.
“La imaginación es la facultad de descubrir mundos invisibles detrás de lo visible.” Ada Lovelace

