
Sesgo de la neutralidad: la ficción más eficaz del siglo XXI
El sesgo de la neutralidad es la creencia de que la ciencia, la tecnología, los algoritmos, los currículos y las evaluaciones “no tienen género”. Se presenta como objetividad, rigor y método, pero en realidad define qué se enseña, qué se considera mérito, cómo se orienta y qué expectativas se proyectan sobre cada estudiante.
La neutralidad no es ausencia de sesgos: los oculta.
Evidencias que desmontan la neutralidad
- Materiales educativos no neutrales. El Instituto de las Mujeres constató que solo el 12% de las figuras científicas mencionadas en ESO y Bachillerato son mujeres, y la mayoría aparecen en apartados secundarios o como curiosidades.
- Expectativas docentes diferenciadas. El profesorado sigue mostrando diferencias de género en matemáticas, tecnología y ciencias: con rendimientos equivalentes, ellas reciben más comentarios sobre esfuerzo y ellos sobre capacidad. Consejo Escolar del Estado, 2023.
- Rendimiento vs. autoconfianza Las niñas obtienen mejores resultados globales en ciencias en 26 países, pero su autoconfianza en matemáticas es menor. OECD, PISA 2022.
Sesgo de la orientación vocacional: cuando la neutralidad se convierte en decisión
La orientación vocacional debería ampliar horizontes; en la práctica, a menudo los estrecha. El sesgo no aparece en frases explícitas, sino en cómo se interpreta el rendimiento, cómo se leen los intereses y qué se considera “adecuado” para cada estudiante.
En el siglo XXI, este sesgo se ha sofisticado:
- se presenta como “ajuste de perfil”,
- se apoya en datos históricos ya sesgados,
- y se legitima como recomendación técnica.
Evidencias actuales del sesgo de orientación
- Recomendaciones diferenciadas con igual rendimiento (España, 2023) Con las mismas notas, las chicas reciben menos sugerencias hacia ingeniería y tecnología.
- Interpretación cultural de intereses en plataformas digitales (UE, 2024) Los mismos intereses se interpretan distinto según el género:
- videojuegos: “programación” si lo declara un chico;
- videojuegos : “ocio” si lo declara una chica.
- Sesgo en recualificación digital (UE, 2023) Las mujeres son derivadas a soporte o tareas administrativas; los hombres, a programación o ciberseguridad.
Cómo se entrelazan ambos sesgos
El sesgo de la orientación vocacional no existe sin el sesgo de la neutralidad. La orientación se apoya en herramientas, datos y algoritmos que se presentan como objetivos, pero que reproducen patrones históricos.
Cuando la orientación integra perspectiva de género, deja de reproducir inercias y empieza a abrir caminos.
La orientación no puede mirar al pasado cuando el futuro cambia tan rápido. Es un motor de transformación: enciende una luz donde antes había penumbra y permite reconocer posibilidades que estaban ahí, pero que no se presentaban como una opción real.
Lo vemos cada día en la formación, en los centros educativos y en los programas que llevamos a cabo: cuando la orientación ilumina, la mirada se amplía y emergen caminos que por fin se sienten accesibles. Ahí empieza el cambio real.
